Bonita, empezaré diciendo que si te dedico este articulo no es por placer, al contrario. Porque, ya me he cansado de que juegues con migo como un juguete. ¿Sabes esos que al principio les coges un cariño especial pero pasan los días y ya te cansas i lo tiras? Pos así es como me siento yo, por tu mísera culpa. As jugado con migo de manera injusta i inaceptable. I te e seguido demasiado el juego, hasta aquí hemos llegado. ¿Te crees que me puedes manipular como tu quieras? Pos no, no lo pienso permitir, ya me as acho demasiado daño. I sinceramente no me lo esperaba, mucho menos de ti. Porque tu as sido mucho para mí, i cuando digo mucho, es mucho; ya lo sabes. De momento, yo me hacia la tonta y fingía que no pasaba nada, pero esta vez, te as pasado, i mucho. Porque tu, ya no eres la de antes, solo eres una replica con los típicos defectos de fabricación. As cambiado, pero para peor, para mucho peor. Ya no puedo dibujar una sonrisa de falsedad como si no pasara nada, tan solo soy capaz de hacer una ligera y humilde sonrisa medio alargada y penosamente creíble. Pero no me e dado cuenta hasta esta tarde. En pleno día de calor... A sido entonces cuando tú, me as dicho algo, algo que no podré olvidar jamás de lo jamases. Eso, tenlo por seguro. No sé si esto es un final para siempre. No sé si solo soy un capricho de los tuyos. No sé si podré volver a fingir. No sé si podré volver a confiar en alguien. I sobre todo, no sé si podré volverte a hablar. Porque no quiero que me vulvas a hacer daño por segunda vez. I si e aguantado todo esto es simplemente... porque me das pena. Me das pena de lo sola que estas en este pequeño e insignificante mundo en el que vivimos. Sí, te as aprovechado de mi de mala manera, i no espero un “los siento”. Solo espero que no me hables, déjame. Vive tu vida, no vivas la mía. I si, aquí, por fin, doy punto y final a esta amistad tan fuerte. Muchas paridas, muchas risas, mucho sentimiento... Se acabó al fin. I recuerda que no oirás más palabras de mi boca i mucho menos un “Te quiero”, que no volverás a tenerme junto a ti, que no te rodearan mis brazos para un fuerte abrazo, que mis labios no tocar tu mejilla, que no volverás a pisar mi casa, que de mí ya no sabrás nada i que ya no ay vuelta atrás ni en los sueños más dulces, profundos i extremadamente felices que puedas tener. Lo siento, así es la vida. Tu misma te lo as buscado por las malas... i siento decirte que si sigues así ya no solo seré yo la que te diga todo esto. Ahora, solo espero que recibas tu merecido (lo espero con ansia). I con esto... Intento decirte simplemente que me as fallado, serás... terminaré con un dulce: Te odio, olvídate de nuestra amistad, i acepta la realidad...
El problema no es que mientas,
El problema es que te creo.
~Acabo de llorar mil i una lágrima. Rozando mi mejilla. Con toda suavidad. Lentas, pero ligeras. Frías, pero mojadas.